La justicia es ciega

Me gustaría empezar con algo así como; “era un cálido 28 de marzo como cualquier otro” Pero no recuerdo la fecha, y tampoco era un día como cualquier otro, eso es seguro. No creo que esté escribiendo esto con el fin de contar una historia, si no más bien para hacer un reclamo ¿En contra de quién? De mi país, o más bien de quienes están a su cargo.
Hoy encendí mi televisor y estaban dando las noticias, no las veo mucho ¿les cuento por que? Verlas es insultante para mí, y sospecho que no soy la única para la que lo es.

  • Primer acto: Carla Ballero es detenida por segunda vez en menos de un mes, esta vez por robar unos lentes de más de $100000 (la anterior una chaqueta de al rededor de $90000).
  • Segundo acto: delincuentes asaltan casa, roban auto y luego de 24 horas salen en libertad (o quizás fue al revés)
  • Tercer acto: Carla Ballero luego de una noche detenida, por ser sorprendida por segunda vez dentro de un mes, luego de pasar una noche en la comisaría sale en libertad.
  • Cuarto acto: Televisor apagado.

Cuando tenía 17 años íbamos camino del colegio a nuestras casas con mi ex pololo y mi ex amiga, cuando nos topamos con esa “misteriosa” casa por la que pasábamos día a día ¿Cuál es el misterio? Esta completamente abandonada ¿No es un misterio muy impresionante o si? Bueno para tres adolescentes sometidos a ciertas dosis de cine puede ser intrigante. Casa abandonada ¿como saberlo? Pasto color amarillo claro, cartas y papeles en cantidades suficientes para pensar en más menos un año de abandono, y ni un atisbo de vida en ella.

Entonces, queríamos entrar, día a día queríamos entrar, sólo esperábamos el día perfecto. Fue un día quizás 28 de agosto, no sé, pero era frío, inquietante, al menos para mí. Mis amigos decidieron que ese era el día, yo juro que por más extraño que parezca, yo les traté de decir que no era ese, que lo quería tanto como ellos pero no el día aquel. Entramos, sí presión social, pero que más da, hace tiempo que lo quería, y la adrenalina se volvía más y más excitante. Estábamos adentro, una casa totalmente vacía, nada quedaba de lo que alguna vez vivió en ella, si es que algo lo hizo. Saltamos, reímos, subimos al segundo piso y luego nos aventuramos por el techo ¿Estúpido no? Pero parecía divertido, de hecho lo fue. La diversión acabo cuando escuchamos una voz que gritaba “los voy a matar”, me asomé, era un hombre, se veía enojado, no se sí estaba armado, pero tenía un gran palo y parecía dispuesto a usarlo. Nos escabullimos por distintas partes de la casa, saliendo por la ventana uno a uno, alcanzo a golpear “sólo” a mi ex, luego nos pidió que nos quedáramos ahí parados esperando, no sabíamos que esperábamos pero lo hicimos, hasta que llegó seguridad ciudadana y dejamos de esperar.
Llegaron, nos dieron el respectivo sermón, luego nos dijeron que nos llevarían a casa con nuestros padres, pensé “ahora si me van a matar”, luego el hombre del palo, quien era el dueño de la casa de al lado dijo: “no! los quiero en la cárcel”. Ahí pensé “me voy a matar”.
Ahí fue cuando me llevaron a la comisaría, era horrible, pero de seguro saldría pronto, era invasión a la propiedad privada, pero no, el carabinero a cargo no estaba de buen humor entonces en la ficha para la jueza puso robo frustrado, si, robo de una casa en la que no había más que pasto.

Así fue cuando quedamos detenidos, pero bueno por más horrible que era dormir en el suelo, que te tratarán con violencia y tener que desnudarte y ducharte frente a desconocidos delincuentes, saldría luego, mi abuelo y mi tío abogado me ayudarían, y si había que pagar mis papas tenían el dinero para hacerlo. Pero no fue así, estaba parada frente a la jueza, quien me denigro, grito, y humillo, “te quiero aquí detrás de las rejas, si, te voy a dar seis meses por ahora” ahí estaba yo, con mi cara de cuica, como dijeron mis nuevas amigas pertenecientes a una banda de robo de autos con intimidación y armas de fuego! A quienes a su vez la señorita encargada del sename me pidió ayudar a que salieran en libertad, poniéndome en mi perfil más parecido a ellas para un reconocimiento, entendiendo cual era mi nueva realidad. No me sacaron de ahí ni el dinero ni el poder, es importante que la gente sepa que no siempre eso determina lo que sigue, lo que me saco, luego de una semana dentro, es el amor de madre, quien fue día a día a suplicar al hombre del palo, quien vivía a un par de cuadras de mi casa, hasta que el cedió y retiró la demanda.
Hoy tengo 28 años y todavía no estoy cien por ciento en libertad, ya que nunca volví a ser la misma, vivo presa de miedos, cada vez menos o a veces pienso que cada vez más.
Lo peor es que no solo tengo que lidiar con que mi libertad fuera hurtada, si no que hoy también vivo con cientos de compatriotas a los que les fue despojado este derecho, si, derecho, a salir por las calle, o incluso estar dentro de sus casas sin miedo a ser asaltados o incluso hoy en día asesinados sin más, viendo como sus agresores quedan inmunes.
Pero claro todo esta contenido en una balanza, y claramente es en pro de la libertad de otros claro ¿de la de los ladrones, asesinos o violadores? No. Es la libertad de quienes mal dicho “lideran” este país hace mucho tiempo, la libertad de sus bolsillos, de ahorrar para poder hacer una equitativa, sí irónico, equitativa repartición del presupuesto para que vaya directo a sus bolsillos. No gastan en nuestra seguridad, para ahorrar ¿para que? ¿Nos tenemos que creer que es en beneficio nuestro?¿No es para llenarse sus bolsillos con el dinero nuestro? si el que pagas en impuestos a cambio de ciertas garantías que no lo son tal, el cual suben y suben y es uno de los más altos del mundo, esto a costa de nuestra seguridad, y provocando la cesantía que hoy se vive.
Exijo y demando que me devuelvan de una vez mi libertad, la de mi madre quien al día de hoy no ha podido superar el dolor causado por la incompetencia de algunos. Incluso por muy loco que pueda sonar, la de los delincuentes que roban un pedazo de pan y quedan presos y luego tienen que ver como Carla Ballero después de reincidir robando más de $10000 sale libre, y por que no hablar de esos que se sientan en el congreso, claro cuando asisten, luego de robar cifras que la mayoría no conocemos, o las conocemos bien por que solían ser nuestras.
No tolero ver un día más un ladrón, un violador, un mal tratador, un asesino o un estafador salir ileso de de sus delitos. Por qué sí es tan fácil robar y salir impunes, un día saldremos todos a hacerlo también, regidos por la ley de la selva, en donde sobrevive sólo el más fuerte, esta sociedad estará aún más enferma que hoy, y no tendrá vuelta atrás y serán ustedes “líderes” del ayer, del hoy y espero no del mañana, quienes tendrán sangre en sus manos.

Se despide atentamente

Fernanda Solís

Ex presa pero no ex delincuente,

en mi país no van de la mano.
Pd: la justicia es ciega no significa lo que muchos ven gracias a la decepcionante labor de quienes la manejan, si no más bien, significa que la justicia no ve que hay en la balanza simplemente lo equilibra, justicia que no es ciega, no lo es tal.

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One thought on “La justicia es ciega

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